No es cierto, abu, no hay nada oscuro, soltá las amarras aunque seas viejita. Cuando subas estarás más livianita, habrá muchas sillas y camas pequeñas y un montón de paraguas para apoyar.
Animate Tatita, las escaleras te esperan, están todas apoyadas en la pared del patio. Alguien está pintando el alero para vos, pasá por debajo… Forman como glorietas, ¿viste? Pasá no más.
El gato de al lado se me cruza continuamente, es negro como la noche pero no le temo. Juega conmigo, es un actor, hace ese jueguito porque está aburrido y la gente se asusta esperando lo peor.
El sombrero se ríe a carcajadas, solo tiene sueño y desea descansar sobre la silla; nadie lo comprende, lo echan de aquí y de allá.
¿Entendiste, abu? Te lo quería explicar, por favor ahora contáselo a mamá.

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