Una Visita - OTROS RELATOS


Un relámpago me muestra tu imagen sentado en nuestro sillón de pana, el de las lecturas. Te veo inmerso, leyendo un libro como antes, conmigo. Advierto que no estás conectado a la realidad, por lo menos a la mía. Vine a visitarte desde un lugar lejano, me gustaría que pudieras mirarme. ¡Cuánto me duele tu indiferencia! Me acerco y exhalo un suspiro soplando tus cobrizos y brillantes cabellos; estás inmóvil.

Tus ojos en las páginas de ese libro dorado que nunca terminas. ¿No puedes verme? Ni mi perfume te despierta de ese trance. Rozo tu cuerpo, te acaricio el pecho como tantas veces. Creí que no existía la distancia; ahora comprendo que todo es un engaño, un fraude. Yo no existo desde aquél día del último beso. Quiero que sepas que esto no es un espejismo, soy solo yo que quise verte.


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