Siempre contemplo la cristalina mirada de tus ojos celestes
que, hasta ahora, eran solo míos,
los que me hablan en un parpadeo y ya está,
Me dejaron un instante, para mí, una eternidad.
Ya sé que hay cosas bellas,
pero desde que nos vimos, solo somos vos y yo.
Te noto ausente y vagabundo pero a mi lado, así no.
Vivo, tierno y único es como te necesito. ahora yo.
Perdóname, comprendo que te robé la libertad,
no, no quise hacerlo, el amor tiene alas y todavía puede volar.
Los celos no son más que temores a perder lo que se ama
y aún estoy aquí, para decirte estas cosas
y devolverte los aleteos, que te arrebaté sin querer.
Mirándote a los ojos, rescato del egoísmo…
...tu amor y mi amor.
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