La Luz - POESÍA


Se apagó la fiesta y sus luces.
Los invitados se disolvieron en la noche.
Me quedé solo y sin sombra.
La luna se encendió de improviso,
corrió las cortinas del salón
y entró por la ventana…
Ahí comenzó nuestro coloquio.

Solo un parpadeo fugaz, pero me alcanzó
para ver un camino y tus pasos a mi lado.
Te llamo tantas veces que temo cansarte.
Tu presencia jamás me ha dejado.
Las huellas en la arena atestiguan tu compañía
y nunca lo había creído.
Ya no dudo… Me avergüenzo de mi falta de fe.

Fue solo un instante... Te vi en la playa
sosteniendo mi llanto, acunando mi angustia.
Yo no sabía; me has abrazado siempre
y no me daba cuenta.. ¡Perdóname Padre!
Aquí estoy, resolviendo las dudas
con la luz de tu certezas,
sigo caminando en la arena fresca.

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