Mi oscuridad silenciosa donde todo duerme y reposa.
Me acerco a la ventana esperando tu presencia.
Me entrego solitario y sin fuerzas, es ahí donde
me descubres con la ansiedad de la espera.
Coqueteo como un adolescente jugando a las escondidas.
Me iluminas, escapo y te encuentro oculta
en el espejo de mi cuarto. Mi novia de cada noche,
la que no falla, no pide nada y me da un amor nocturno.
Plateada figura que me ama en silencio,
susurro enamorado el nuestro.
Nos envidia el día con ruidos y luces
¿Quién puede amar así al descubierto?
Nuestro sortilegio es mágico y muere cada vez
que canta el gallo. Quisiera conocer tu morada.
Aguardo el instante en que vengas a buscarme
y contigo descansar en lo infinito del horizonte.
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