¿Hasta cuando voy a seguir huyendo? Esta es mi carrera sin tiempo.
Me estrello contra un muro de silencio, entonces me despierto
en una realidad repetida que siempre me espera con su mueca burlona.
Oigo una voz interna que no puedo callar…’Ahora, ahora’
y nunca llego al final, es la vida que se disuelve y vuelvo a ser nada otra vez.
Alguien se ríe a mis espaldas; una sombra furtiva amenaza con invadirme.
Pero hoy no me escapo, acudiré a la cita; le tomo la mano cálida
y me dejo seducir y ella se sonríe, comienza a hablar; no le presto atención, no hace falta.
Es un sutil discurso conocido. No son más que mis palabras que por fin surgen.
Me miro y te miro; la cita está cumplida. Nos hemos fusionado en un alma.
Me disperso en mi universo, todo es mío y el espejo me acompaña, entonces…
… ya no me pierdo.

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