Voy caminando por un túnel que me llama, le hago caso y me entrego en busca de un silencio prometido. Entonces me acaricio el pelo creyendo que estoy cansado, extiendo mis manos amándome en los espejos que encuentro a cada paso. El charco es mi amigo se forma cuando algo se rompe en el cielo, lo bendigo, aún no se porqué…
Te invito a mi casa espiritual, la puerta está siempre abierta, no dudes en entrar. No sé si te espero, me doy cuenta si estás cerca aunque no te vea. Igual me gustaría enseñarte el perfume de mis rosas, son mis invitadas, me alegro de existir en esta casa.
Esta paz me contempla, es mi obra. Amo mis manos ligeras que no dejan de dar vuelta las hojas. El libro blanco de la ternura, cada vez contiene más hojas...
...¿Por qué será…?

Comentarios
Publicar un comentario