El Café Los Angelitos - MICRORRELATO


‘Los Angelitos’ - Café de antaño

Te estoy mirando, viejo piso gastado, un tablero de damas de tantos partidos jugados. Testigo de pasos olvidados, las mesitas cuadradas pequeñas, algunas vacías, otras con algún café humeante servido. ¡Qué chiquitos! Un sorbo y ya está. Como dedales blancos descansaban en la madera marrón oscura de las mesas. ¿Lágrimas en jarrito…? No. ¿Algún capuchino…? Tampoco. El pocillo siempre presente; la ocasión para un encuentro, tal vez en soledad, para pensar un poco.

Estoy afuera observando, viendo a través de los vidrios esta escena. Me parece ver a Minguito con su desaliñada vestimenta, está por entrar pero de repente aparece Olmedo, lo empuja y entra antes queriendo ser el primero. Dentro del salón, Maradona con treinta años sonriendo comienza a invitar a todos a una gran ronda de café. Me sobresalto... Julio Boca abre la puerta y entra bailando, están todos.

No puedo creer lo que veo. ¡Qué emoción! Nos visita Julio Cortázar. ¡Qué magnetismo tan cotidiano! Nos mira y se sonríe saludando con su voz gangosa, ‘Hola muchachoooos’. Estoy azorado. ¿Qué pasó? Los personajes invadieron de improviso ésta, mi cita con “Los Angelitos”. Me fascina este momento, es un regalo del pasado. Ahora entro y todos me aplauden; soy el tiempo que regresa y los une a todos. Mi nombre es “Recuerdo” y es un honor estar aquí hoy.

Comentarios