
Cada gesto me alcanza y me toca como una caricia impensada que aún se espera. Y sí, ahí estás sentada en la iluminación de tu aura como sombra escondida que se apaga en la gota de agua.
Esta imagen estará perpetua en mi camino hasta que podamos vernos, tocarnos y ser uno en el otro, deambulando entre nubes eternas. Tu mano en mi mano y lo demás un sueño.
Comentarios
Publicar un comentario