
En el transcurso de este sendero encuentro carteles en rojo, uno de ellos fue el que más me impactó, dice ’Cuidado con irse a dormir’, en realidad me sonó a ‘Cuidado con seguir durmiendo’. ¡Qué distinto hubiera sido seguir despierto por la vida y dormir contigo la paz de los amantes!
Es por eso que quiero que oigas la monserga de amor que te entrego, por aburrida que ahora te parezca. La fatiga de los años no empaña la frescura de mi corazón pendiente, por mucho tiempo quise con mi puño golpear el fino cristal de la vigilia, jamás quise dormir, sólo pretendí no despertar a las palabras.
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