
Cuando abres un libro, un mundo te absorbe y te invita a pasar,
no lo desaires; cuando tu quieras te retiras al cerrarlo.
Eres inmensamente rico, eres el dueño de tus pinceles
y tus plumas, y de esos papeles que guardan lo que dices.
El corazón se asusta de lo que piensas,
explícale que hay cosas que se mueren al nacer y
otras que jamás nacen, que se pierden en un limbo de cosas no escritas.
¿Cuánto dejamos decir y cuánto dejamos ‘de’ decir!
Cuida el tesoro que has encontrado, no hay otro.
Este es el que te habían reservado.
Eres inmensamente rico, eres el dueño de tus pinceles
y tus plumas, y de esos papeles que guardan lo que dices.
El corazón se asusta de lo que piensas,
explícale que hay cosas que se mueren al nacer y
otras que jamás nacen, que se pierden en un limbo de cosas no escritas.
¿Cuánto dejamos decir y cuánto dejamos ‘de’ decir!
Cuida el tesoro que has encontrado, no hay otro.
Este es el que te habían reservado.
Comentarios
Publicar un comentario