Tenéme Paciencia - RELATO BREVE

(anónimo)

Yo sé que a veces me cuesta entender con facilidad lo que me querés explicar, cuando vos te resulta tan simple, pero tratá de comprender que yo nací antes que la radio a transistores y la televisión, antes que la vacuna antipolio, las comidas congeladas, los fast-food y el delivery, los aviones jet, las fotocopiadoras, los envases plásticos, los lentes de contacto, los cierres velcro y también, la píldora anticonceptiva.

Soy anterior a las tarjetas de crédito, la computadora, la fusión del átomo, el rayo láser y el bolígrafo. Viví la aparición de los secarropas, los acondicionadores de aire y la caminata del hombre en la luna. Usábamos el teléfono en contadas ocasiones, y a veces tenía candado para no gastar mas de la cuenta. Hoy están amalgamados a los celulares todopoderosos y las computadoras dejaron de ser herramientas de los militares y las universidades para ser un electrodoméstico más.

Nosotros primero nos casábamos y después nos íbamos a vivir juntos. Las conejitas eran animalitos simpáticos y no chicas de Playboy, las gatas entraban a nuestras casas sólo para cazar ratones, los jeans eran ropa de trabajo y no envases súper ajustados para glúteos anoréxicos o rotundos... De paso, anorexia, bulimia y otras lindezas, sólo existían en la imaginación de escritores de ciencia ficción.

Tener relaciones era llevarse bien con los primos, la dieta era algo para enfermos y los ayunos la parte aburrida de la Semana Santa. Yo nací antes que los maridos ‘amos de casa’, antes que las parejas elegidas por internet, las carreras universitarias dobles, la medicina prepaga, los hogares de ancianos y las terapias de grupo. Antes del Homebanking y de las consolas de videojuegos.

Soy anterior a las radios FM, los pasacassettes, los walkman, los CD y los DVD, los microchips, los trasplantes de órganos, los corazones artificiales, los yogur con cereales y los varones que usan aritos. No existían los productos light ni la Stevia. Trucha se le llamaba a un pescado, un programa era una mina pero ‘mina’ como ‘señorita’ y la palabras ‘software’ no existían. Copar era un término para militares, ‘made in japan’ era basura.

Puerto Madero era un lugar oscuro y lleno de ratas, no existía ni McDonald's ni el café instantáneo pero teníamos la fonda de la esquina, el bife vuelta y vuelta y el cortado del gallego del bar de enfrente. Por diez centavos nos daban flor de helados, se paseaba en tranvía y se compraba una Bilz. El lenguaje inclusivo ni que hablar, ¿qué es eso?

En la calle sólo fumaban los hombres, la yerba era para el mate, los ravioles la comida de los domingos y la coca una bebida nueva para competir con la Bidú. Pero tengo que enfrentarme con el presente, pertenezco a la última generación que creyó que hacía falta tener una esposa o esposo para tener un hijo y ‘boludo’ era lo peor que se le podía decir a alguien en el colmo del enojo pero jamás decírselo un amigo y mucho menos a la novia.

Por eso te pido, si se entendieron los cambios que tuve que asimilar para llegar hasta aquí, por favor tenéme paciencia.


Comentarios

  1. No cambian , las palabras;segun las epocas. SE PIERDEN LOS VALORES; COMO AMISTAD;ENTREGA,VERDAD,RESPETO.Se priorisa el egoismo y se comercian; los afectos.ES LO QUE ES.LA VERDAD NO ES PURA, NI SIMPLE.SH.

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  2. 👏👏👏👏 emocionante me encantó genial increíble cada una de las cosas que contas...fantástico ♥️

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