Enamorarse - RELATO BREVE


¿Cómo será? Quisiera enterarme cuando ello suceda pero temo que la sorpresa me envuelva en una trampa y no pueda escapar. ¿Acaso no estoy atrapado ya?
¿Cómo es? No puedo retenerlo, no quiere atravesarme, fusionarse con mis huesos.
¿Qué es esto? Ya no soy el mismo, sensaciones nuevas, pensamientos fuertes, palabras guardadas en el pecho... 

(1936)

La señal de la Radio Fénix me convoca, interrumpo mi ficción. Son las cinco de la tarde y tengo la certeza de que quien espero no vendrá. La trampa ya está instalada y el abandono ¿puede decirse que es una culpa? A la vuelta de la esquina el perdón yo no hace falta.

Estoy sorprendido, no hay dolor sino cenizas. Tu pañuelo escapa de entre mis dedos y el perfume es de ese “Heno de Pravia” mi provoca un llanto que ahogo entre suspiros.

Acabo de matar, mi flagelo con aquellas vivencias. Tan sólo dije ‘Vamos’ y me seguiste por el camino solitario como un perrito manso. Algo quisiste decirme y tus labios se cerraron con obstinación; no te atreviste y yo no pregunté.

El amor se respira de a dos. Incendio de corazones y pieles que arden en un mismo instante. Sin embargo, debo admitir con tristeza que yo te quería y no pudiste decir nada… ¡Nada! ¿Qué me ibas a decir?

Te espero y todo me confirma que no vas a volver, elegiste otra quimera y, aunque tus ojos empapados no te dejen casi ver, sentirás un susurro en tu alma... seguramente la brisa de la libertad.


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