Cadenitas de Plata - MICRORRELATO


¡Qué ruido hacían las letras! Todos tenían que enumerar algo y yo no quería, sólo quería la soledad de los renglones. Nada arriba, nada abajo; me insistieron tanto que creí que no tendría lugar en este mundo sin escribir un poco.

Una le daba la mano a la otra y así, se formaban cadenitas de plata. Yo no quería, sólo quería hablar pero estaba cansada de escucharme, por eso aprendí, para leerme y leerte.

Pienso y escribo o escribo sin pensar, digo tantas cosas y ¡cuántas dejó de decir! ¡Cuántas pienso y me olvidó describir y cuánto escribo para olvidarme de pensar!

Mi cofre está entreabierto y mis ojos también.


Comentarios