Las Puertas Cerradas y los Pensamientos - MICRORRELATO


No me agradan las puertas cerradas, ni siquiera en un espacio amplio, me siento indefensa, oprimida y mis pensamientos se aglutinan pretendiendo gritar el pánico que me provoca esta situación.

Esta vivencia pone a prueba mi templanza, los pensamientos son tan fuertes que logran pasar al otro lado; ya debilitados por el tamiz de la razón se convierten en suspiros esperando la libertad.

Lo cierto es que yo poseo las llaves de estas puertas pero las he perdido, debo administrar mi angustia buscándolas con la certeza de poseerlas y aún no las puedo hallar.

Algo susurra en mi oído, es una brisa que acaricia mis sentidos y me doy cuenta de que no las necesito, las puertas están abiertas. Las abro y los pensamientos se despiden atravesando etéreos mi cuerpo. Les sonrío ya estoy de regreso.






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