El Plagio - OTROS RELATOS


Acaricio el quebracho inerte, tan frío como el metal de mis “gubias y formones” que van a darle forma, la tuya querida mía. Cuando hinque el diente metálico me dolerá en el cuerpo porque el tuyo y el mío son uno solo.

Avanzo en la talla y le doy vida a la figura corpórea de esta madera, nace la sangre y nace la gloria porque estás viva. Soplo las escamas que mi mano descarta para crear el contorno de un bello torso, me muero por besar esas curvas, ellas me dicen que eres mía.

Mis manos presurosas acercan la pasión cada día, ya no tengo noches, todo es desvelo. El sol me hace brasa, la luna atempera el ardor pero sigo mi tarea. Mañana nos abrazaremos estallando en caricias y con un profundo beso rodearé tu cintura.

Eres la réplica perfecta, me has vuelto un sabio tallador y si alguna vez te decides y abres la puerta, verás tu silueta como yo la veo y sabrás entonces cuánto te amo.

Soy capaz de plagiar tu romántico talle que me hipnotiza cada vez que te miro; plagio tu presencia cuando no estas a mi lado. Debo curar estas manos, se me han deshecho amor mío. Espero con ansias rodearte la cintura.

Comentarios