El Paraíso de lo Posible - OTROS RELATOS


Ella iba en la carroza de los ensueños con destino desconocido.
Los corceles marchaban al ritmo exigente de sus pensamientos,
sin cochero, no hacía falta,
ella desde adentro marcaba el paso de la marcha.
El coraje se enfrentaba con el miedo y ahí triunfaba la lágrima.

Siempre sola en estos planos, el abrazo ausente y
el beso perdido en la oscuridad del alma.
Pero a veces vencía soltando un torrente de palabras,
habitando un cuaderno tímido y distraído.
Ése era su aplaudido séquito de poderosas reflexiones,
su pluma bordaba filosofía.

Cuando lograba entrar en el paraíso, no había lugar para ella,
alguien llegaba primero y aún dentro inmóvil,
sobrevenía el coraje, fortaleciendo la catarsis de su poesía.
Ahora está vestida de fiesta y ha descubierto
el caudal que antes se escondía.

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