Algo cambió, ¿por qué tanta agudeza? Observo los anteojos descansando sobre el escritorio, no son los responsables de este vértigo visual. Me asusto, todo se me acerca en la lejanía, tengo la mirada indiscreta, me siento pirata. Recuerdo estas palabras “no te quedes con lo aparente”, por eso estoy más allá disfrutando este momento.
Tan cerca y tan lejos, cierro los ojos y sigo viendo a la distancia. Viajo en este túnel telescópico hacia el corazón de la naturaleza y de los seres que habitan en el mío, aquellos que golpean a mi puerta. Este avistaje mágico está cruzando la frontera, el ensueño se termina y todavía junto a la ventana espero la noche para regresar con otro día.

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