Extraños en la Noche - MICRORRELATO


Aprendí a cantarla, por supuesto, haciendo un karaoke de aquellos tiempos. Escuchar a Frankie era como sumergirme en una realidad diferente, tan perfecta, tan para mí.

Comencé a enamorarme del amor con esta canción; mi romance no tenía cara o tenía la cara de muchos, ya que no me había cautivado nadie hasta ese momento, ni Frankie representaba al héroe de este ataque de romanticismo.

Pasó el tiempo y yo continuaba fiel a mi tema preferido aunque otros también formaban parte de mi repertorio.

Un día me llegó el amor, ese inconfundible y verdadero, yo seguía con “Extraños en La Noche”, lo elegía una y otra vez, pero alguien se sintió celoso y yo me reía pidiendo perdón.

Aún me conmueve y me embelesa oír esa melodía tan envolvente, escribo y creo que no han pasado los años y comprendo que no hay final para esta ilusión.

Comentarios