La Playa y Yo - OTROS RELATOS


Estoy llegando a casa, no hay viento, hace mucho calor.
Estoy regresando de la playa, vivo aquí en la zona.

Sé de tempestades y humedades del invierno, pero un
verano fuerte me fascina, respeto los soles y sus castigos.

Me guardo en la sombra pero la resolana no pide permiso
y quema aún más que el Febo furioso.

Lo cierto es que la arena se pegotea en mi cuerpo
y el sudor empasta mi piel; deseo una ducha
aliviadora tupida y fluyente, pero no te lleves
el bronce del mar, me pinta el alma y la figura.

Te siento Naturaleza, estoy en tus manos.
El agua tibia recorre mi cuerpo, calma su sed, y en su
torrente, la impureza me abandona, la espuma perfumada
sopla mis poros y la glicerina penetra en ellos.

Estoy lista para entregarme mañana, ojalá sea cierto.
Vi nubes oscuras aguardando su turno
en el telón del cielo. Si no las devora el mar,
caerán sobre sobre la arena y los asfaltos .

Y se unirán al mar nuevamente llevándose
la sinfonía de mis células que muertas revivirán
en otras espumas de sal y misterio.
Ellas cantan el abandono de los cuerpos.

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