El Esclavo - OTROS RELATOS


Tendría que enseñarte lo que significa “amar"
porque no lo sabes; te falta el calor del corazón
día a día recibo sonrisas y caricias,
palabras seductoras y un brillo especial en los ojos.

Pero es necesario que explique,
que solo eres mi secretaria, y yo
el culpable por la calidad de mis pedidos.

Estoy cautivo en tus manos
y vos la esclava de mis pensamientos.
Soy un hombre comprometido a otro corazón,
pero al verte me di cuenta, que mi ardor era un síntoma,
de la enfermedad maravillosa del “amor”.

Vengo prisionero de mi otra realidad,
mis manos se abren para recibirte y llegas a mi,
fresca como un jazmín recién cortado.

¡Oh mujer! ¿Quién te puso en mi camino?
Te creí mi esclava y veo la frivolidad de tu andar
y el gesto pícaro de una conquista más.

No conoces el “amor”, te lo aconsejo,
pero vas a sufrir así como yo.
En la noche no quiero lo que tengo,
y en el día lo que no puedo tener.

Estoy condenado, el único esclavo aquí soy yo.

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