No te apures, lo demás quedó atrás, días de trabajo duro, lo dicen tus manos cansadas y secas, seguro has convivido con la intemperie.
Hoy paseas en este colectivo tan cómodo a pesar del fragor de ciertas calles complicadas, pero no me digas que el tranvía era mejor, tal vez sí el señor de los ruidos con la soguita para avisar donde querías bajar, y el boletero con la máquina metálica mordiendo los boletos.
¡Cómo nos divertía a los niños ese paseo donde todo era vida, y esperanza!
Crecíamos a pleno, todo era real; hoy es un sueño imposible que fue posible.
¡Disfruta señor añoso este rato de existencia y sonríe, aún es tiempo!
¡Contempla ese cielo limpio y aunque llueva estás protegido!
Has vivido y tu cara a pesar de las arrugas denota una felicidad consumada.
Simpática tu gorrita, antes era un accesorio de respeto y para vos lo sigue siendo.
Querido vasco de raza, paladea esta instancia, este manjar es todo tuyo.

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