El Reloj - MICRORRELATO


No puedo quedarme tan tarde, ¿a qué hora llego después? 
No quiero andar por la noche y a nadie le importa.
En casa me esperan, hago mucha falta. Ser eje del hogar es algo muy caro y estoy cansada al final del día, justo cuando todo empieza.

Hoy reunión de poderes, todos gerentitos de pacotilla con muy copiosos salarios
¿Pero quiénes se creen que son? Muchas manos para tan poco hacer y ese poco, no lo hacen.

Corre el café en tazas blancas, llevan el sello de la empresa ¡Qué lujo señor!
Menos mal ,que el pucho está prohibido, que sino sería el submundo de la hipocresía, la ambición y la soberbia.

Como que me llamo Esperanza, preparo todo y adelanto una horita el reloj.
Gran esfera de metal y yo, la señora de los silencios, calladita cumplo mi función.
A lo mejor alguien saldrá beneficiado con este pequeño robo de vida, y no dirá nada.
Acá lo que sobra es la mentira ¿y si se dan cuenta?

Ah yo no sé, ¡Qué raro! Habrá que avisar a mantenimiento.
Así llegué a casa, bien temprano y comencé mi día, respiré hondo…
Mi tiempo ha comenzado, pero el mío, el que elijo, el que les doy.

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