El Espejo - POESÍA



Tus bordes biselados me producían reflejos molestos,
luego crueles, limitando la apertura de mi visión.
Tal vez no quería verme tan asustada.

Luego la ansiedad y el miedo cedían
y mi sonrisa plena se dibujaba; estaba yo conmigo.

Comencé a dialogar contigo y tu silencio me respondía.
Sabía que me devolverías el aliento para seguir
al recibirme en un abrazo de cristal.

La soledad de niña fue mitigada con tu compañía.
La inquietud de mi adolescencia te confesaba cosas secretas.

Pasaron los tiempos en vorágine vuelo,
y hoy te busqué entre las cosas viejas.
Encontré un cristal sucio y quebrado,
al mirarme, vi mi imagen fracturada.

Soplo el polvo para recuperarte de los olvidos.

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