Condena - MICRORRELATO

El precio de una pasión siempre es muy caro, se lucha se conquista o no, lo prohibido nace y se desarrolla, es hermoso pero conduce al peligro, la cuesta abajo y la decadencia.

A veces con sangre y amargo sabor de muerte. La muerte en vida la peor condena de un purgatorio eterno. Julián no quería matarla, pero no pudo contener la ira tan fuerte como aquel romance que no debió nacer.

Hoy el estrado es ya una cárcel, un fin anunciado desde que conoció a Marta, una de esas muñecas que lastiman con su fascinación. Bella sombra perfumada que lo envolvió con esa insana seducción.

Él lo sabía, pero el imán de su sonrisa era poderoso, "no debo, no debo" sin embargo se entregó al peor de los verdugos, un amor prohibido.

Hoy sin voluntad casi exánime, sentado en la sala de juicio, no quería morir ahora y de esta manera. No quise matarla, pero el veneno estaba terminando conmigo.

De pronto alguien dobla la hoja amarillenta de este borrador y escribe con letra muy grande "Paro Cardio Respiratorio", Julián cae de la silla con la boca apretada y la mano en el pecho.

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