Yo, El Traidor - POESIA


La traición, el peor de mis pecados
¿En qué me he transformado?
Debí tener paciencia,
tal vez esperar un tiempo,
soportar el embate agudo de la pobreza,
la enfermedad y la sin razón;
un destierro de sentimientos, pero no pude.

Cada foto que la vida me propone,
un niño, o una mujer hermosa
y la provocación constante de la naturaleza
y ahí, en ese instante,
surge la inspiración mágica;
escribo sin detenerme,
con alas en las manos
y el alma se eleva casi sin pensar.

¿Y ahora qué...?
Estoy plasmando para otro,
a nombre de otro, ¡Qué horror!
Obedezco la orden,
"Estoy a sus órdenes señor"
Mis cadáveres exquisitos, ya no nacen,
el muerto vivo soy yo.
Y produzco solo cadáveres amargos,
los cuales vendo a precio muy caro,
y el destierro es aún mayor.

Acaricio las hojas amarillentas
de mi antiguo diario personal,
tan íntimo como mi respiración.
La luz de la lámpara se diluye entre las sombras
y mis ojos se apagan, ya no quiero más.
Un sonido me alerta, es el teléfono,
entonces recuerdo el contrato
“A sus órdenes señor”.

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