No sabía que estaba desnudo.
¡Pero siempre tuve tanto frío!
¡Y cuántos soles pretendieron abrazarme!
Pero una noche erguí mi huesuda cabeza
pidiendo un alivio para estos castigos.
Algo me cubrió el cuerpo.
Un áspero manto se depositó en mi espalda
y mis tiesas piernas se movieron un poco
al calor de un abrigo.
Alguien me había vestido.
Al día siguiente ya tenía un sombrero;
eso oí entre las carcajadas de una niña
que saltando reía.
Alguien en la tarde que ya moría,
se acercó retirando mi sombrero.
Colocando unas pajas amarillas me dijo:
- 'Ésta es tu cabellera'
Comprendí entonces que me parecía a una persona
pero espantosamente grotesca y ridícula.
Decidí incorporarme, sonreí, agité los brazos
venerando una quietud que luego sería perpetua.
Las primeras luces me saludaron muy temprano
festejando la soledad de un fantoche de madera
Y fue así como logré el desprecio de mis amigas
las aves huyendo de mí, a pesar de mis palabras...
pidiendo un alivio para estos castigos.
Algo me cubrió el cuerpo.
Un áspero manto se depositó en mi espalda
y mis tiesas piernas se movieron un poco
al calor de un abrigo.
Alguien me había vestido.
Al día siguiente ya tenía un sombrero;
eso oí entre las carcajadas de una niña
que saltando reía.
Alguien en la tarde que ya moría,
se acercó retirando mi sombrero.
Colocando unas pajas amarillas me dijo:
- 'Ésta es tu cabellera'
Comprendí entonces que me parecía a una persona
pero espantosamente grotesca y ridícula.
Decidí incorporarme, sonreí, agité los brazos
venerando una quietud que luego sería perpetua.
Las primeras luces me saludaron muy temprano
festejando la soledad de un fantoche de madera
Y fue así como logré el desprecio de mis amigas
las aves huyendo de mí, a pesar de mis palabras...
- ¡Regresen…. estoy vestido de fiesta!

Comentarios
Publicar un comentario