Fabricante de Espejos - MICRORRELATO


Federico es un hijo único, de esos que duelen después de paridos. Sus padres, cargando la injusta culpa de no haber podido darle un hermano, sin querer cometieron el pecado de la asfixia, con un amor obsesivo y enfermo. Federico creció con ausencia de sonrisas, abundancia de palabras pegajosas que solo castigaban sus oídos, sin alimentarle el alma. 

Ahora, Federico incorporado a un mundo demandante, implacable,fabrica circunstancias, momentos, ilusiones, las guarda en los espejos, los va vendiendo, los entrega acompañando con un credo especial cada venta. Con los trozos de descarte adorna su existencia, pequeños brillos iluminan su rostro, pero aún no se ha mirado, aún no se ha oído.

El destierro de su identidad ya es eterno, él todavía no lo sabe, es por eso que continúa hablando, pero un día de tantos decide buscar el enorme vidrio espejado que tiene la dimensión de su cuerpo, ese mismo que se tenía reservado. De pronto una brisa sagrada borra las figuras, las luces y las sombras, las sonrisas, la vida.

Federico se descubre en el espejo pero ya no hay testigos; su imagen espejada no lo escucha, ya no hay otros. ¿Dónde están aquellas palabras que dijiste, esas perlas que regalaste? Vos también las necesitabas, Federico; solo te queda un espejo cruel y burlón. Eras un curador de almas, no fuiste capaz de salvar la tuya.

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