en el corazón de las mareas
Veo grandes piedras marrones
Detrás de ellas un viejo barco
brilla desmayado, inerte
Espera que algo lo rescate
de la atemporal vigilia de la muerte.
Aún la vida esta en él
Se respira el aire de otro tiempo
y la calidez del sol todavía
templa sus metales callados.
Estoy dentro del barco,
No me aterra la idea de cuán
lejos esté la superficie.
Ya a no quiero regresar.

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