El Final de un Sueño - POESIA


Desde el muelle te observo viejo amigo. ¿No me reconoces?
Soy el muchacho peregrino que cada noche conversa contigo.
Espera… sólo quiero sentir el oleaje sereno en esta noche de luna,
ese es tu lenguaje para hablar conmigo.

Déjame soñar que estoy contigo, tocando tu lecho con mis manos,
hundirme en las arenas suaves al fin del día.
A veces echo los cordeles plateados con la fuerza de mis brazos ansiosos,
queriendo robarte esos pequeños seres de tu fauna.
No te enojes, alimentan vidas.

Todo se renueva, empieza y termina.
La mañana será tarde, y la tarde ya es esta noche.
Golpeas los maderos, me respondes
y una repentina agitación del aire irrumpe en nuestro diálogo.

Deseo seguir hablando... Ya no puedo.
No me oyes; algo te ha convocado y me dejas.
Voy en tu busca. ¡Ay, me llevas por fin!
¡Qué caricia! ¿Adónde vamos?

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