Detrás de sus Ojos - RELATO BREVE


Siempre a la misma hora, sentada en ese banco despintado de la vieja estación,cada tarde con la constancia de la tristeza, la agonía de lo que no llega.

No la conozco pero hace una semana que la observo en cada atardecer cuando espero mi tren que jamás llega a horario; y en ese tedio descubro una "niña mujer" de ojos almendrados y claros, de una tonalidad indefinida, podría decirse del color del tiempo.

La miro y la miro, veo como esas pupilas cambian según el cielo de turno. Quisiera hablarle, mitigar esa cruel ilusión.
Le diría “mi pequeña señorita, ya no esperes, me parece que no vendrá".
¿Y quién soy yo para herir aún más ese corazoncito?
Solo un hombre compasivo y casi enamorado.

Me senté a su lado y hablamos. No pregunté, no dije nada sobre mi perseverante observación de estos días; ella me dijo que aguardaba la llegada de su hermano, una promesa que evidentemente no le estaba cumpliendo. Pobrecita, cada tarde la misma estéril y dolorosa espera.

Me sorprendieron sus palabras tan frescas e inocentes... una “niña de cristal”. Me zambullí detrás de sus ojos y no pude resistirme. En su alma hallé una flecha de soledad que iba directo al corazón. La retiré de inmediato y besé sus labios tibios y anhelantes, entonces sus manos buscaron mi rostro y se deslizaron por mis cabellos. 

Mis ojos, volví a sumergirme en los suyos y supe la verdad. Ojos de cielo que ya me aman sin poder mirar.

Comentarios